Hemos hablado en numerosas ocasiones de cómo se pueden utilizar los movimientos de los músculos faciales para detectar emociones (publiqué un artículo sobre Mienteme y otro sobre Emotionomics). Casi todos los sistemas se basan de un modo u otro en el trabajo que Paul Ekman realizó en los 70 y 80, y en el producto de [...]
Miénteme es una serie de televisión de la FOX que está emitiendo Antena 3 y que en Estados Unidos ya va por su segunda temporada (Lie to Me). Tiene como protagonista al Dr. Lightman (Tim Roth), un científico especializado en detectar mentiras a partir del lengiuaje no verbal, especialmente los movimientos involuntarios de los músculos faciales.
El neuromarketing ha iniciado una cruzada por identificar los drivers emocionales de nuestra conducta. Bastante antes de su emergencia como disciplina, los nipones tenían un concepto muy interesante del que nos habla José Francisco Alfaya: Kansei.
Si las emociones primarias eran aquellas que tenían un origen innato o preprogramdo en nuestro cerebro, las emociones secundarias o adultas son aquellas que hemos “aprendido” a desarrollar en base a nuestra experiencia.
Antonio Damasio define las emociones primarias en El Error de Descartes como aquellas que se generan a partir de algún estímulo externo que descarga el proceso emocional en nuestro cerebro. Se trata de emociones innatas o preprogramadas que podrían tener origen genético.
Las emociones son un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo. Estas respuestas son producidas por el cerebro cuando detecta un estímulo emocionalmente competente, es decir, cuando el objeto o acontecimiento, real o rememorado mentalmente, desencadena una emoción y las repuestas automáticas correspondientes. Las respuestas provienen tanto de los mecanismos innatos del cerebro (emociones primarias) como de los repertorios conductuales aprendidos a lo largo del tiempo (emociones secundarias).
Los sentimientos, en cambio, son la evaluación consciente que hacemos de la percepción de nuestro estado corporal durante una respuesta emocional. Los sentimientos son conscientes, objetos mentales como aquellos que desencadenaron la emoción (imágenes, sonidos, percepciones físicas…). Las emociones que no se perciben como sentimientos son inconscientes y, sin embargo, pueden tener efecto sobre nuestras conductas.
El Error de Descartes (Ed. Crítica, 2006[1994]) es un ensayo sobre las bases neurológicas de nuestro pensamiento que recibe su título de lo que en opinión de el autor es un error del razonamiento de Descartes. No podemos decir “pienso luego soy” porque el precisamente el ser (las características neurobiológcia) el que condiciona nuestros pensamientos.