En un estudio, se les ofreció a dos grupos de estudiantes universitarios dos menús diferentes. Uno de los menús permitía elegir entre patatas fritas, nuggets de pollo y patatas asadas. El otro incluía los mismos elementos pero añadía una ensalada. Las patatas fritas, que se percibían como la menos saludable de las tres opciones, se elegían tres veces más por el grupo que llevaba.
(Fuente New York Times).
Sólo el 10% de los sujetos de estudio eligieron las patatas fritas cuando la ensalada no estaba presente en el menú. Sin embargo, el porcentaje subía a un 33% cuando el menú contenía ensalada. Más aún, en contra del sentido común, los sujetos con mayor autocontrol (evaluado con un test psicológico) tendían más a menudo a pedir patatas fritas en presencia de la ensalada que aquellos con menor autocontrol.
Parece que tomar una elección saludable (la ensalada) tiende a bajar nuestra guardia y a promover una conducta autoindulgente (eligiendo también las patatas).
Este artículo es un resumen del artículo «Dietary Decoys» de Neuromarketing.