Las neurociencias también se están aplicando al cine. Concretamente al cine de terror. Si una de las aplicaciones más claras del neuromarketing era obtener insights para construir anuncios más eficaces (que conecten con las emociones de los receptores), parece lógico que el neurocine se aplique a obtener las reacciones emocionales que la película precisa en cada momento: miedo en las escenas de terror, agrado para «el bueno», asco para «el malo»… No es nada que los directores de cine no estén haciendo ya, solo que ahora disponen de todo un soporte científico para tomar decisiones.
El video que podéis ver arriba es de las pruebas que está haciendo MindSign para el director Peter Kantz (dirigiendo Pop Skull). Con la ayuda de las neurociencias, Peter debería ser capaz de prever qué escenas funcionarán en la pantalla y cuáles no de un modo más preciso que hasta ahora.
Esta no es la primera noticia que tenemos del séptimo arte interesado por las neurociencias. Hace poco hablabamos de la excursión de Disney en el campo del neuromarketing.
Fuentes: Neurocinema wants to work your nerves y Neurocinema Aims to Change the Way Movies are Made.