Pues mucho menos daño de lo que nos hacen creer los artículos sensacionalistas en los medios. Un artículo de Neuron (de libre acceso, por cierto) al que llego a través de MindHacks analiza pormenorizadamente las evidencias científicas que tenemos hasta el momento sobre el efecto de los videojuegos en los cerebros de los jóvenes.
El artículo es bastante ameno y llega a varias conclusiones muy poco intuitivas, como que juegos supuestamente diseñados para mejorar las capacidades cognitivas tienden a no tener efectos positivos mientras que videojuegos «vacíos» como muchos «mata-mata» mejoran capacidades relacionadas con la atención, habilidades visuales y motoras.