En un artículo anterior sobre las barreras de la persuasión tratábamos el tema de la atención selectiva. Se supone, desde la psicología cognitiva más clásica, que ningún estímulo puede afectar a nuestra ideas o actitudes si no recibe antes nuestra atención. Las sensaciones que caen fuera de nuestra atención se pierden sin llegar a ser detectadas conscientemente por el sujeto.
Sin embargo, leyendo «En busca de Spinoza», de Antonio Damasio, parece claro que no es necesario que detectemos algo conscientemente para que nos afecte. Damasio habla de estímulos emocionalmente competentes, es decir, estímulos que son capaces de provocar un estado emocional en el sujeto. Pues bien, al parecer los sujetos que sufren lesiones en el lóbulo occipital o parietal tienen un campo ciego de visión, un campo en el que no se detectan estímulos no por lesión en el aparato visual sino por falta de la atención que regulan esas regiones cerebrales. No obstante, existen estímulos emocionalmente competentes (por ejemplo, caras enojadas o felices) que pueden penetrar la ceguera de la lesión y ser detectados normalmente. La detección de los estímulos competentes es previa a que la atención y el pensamiento consciente se centren en ellos. Funciona por otras vías. La maquinaria emocional funciona al margen de los procesamientos normales de evaluación cognitiva.
Lo expuesto no es sino una evidencia más que se suma a la lista de experimentos encaminados a probar de que la percepción es capaz de operar a niveles que están fuera de la consciencia del individuo. Ese nivel incosciente de funcionamiento realmente se sale de la definición «percepción», por lo que se suele denominar con el sufijo (percepción) subliminal.
La publicidad subliminal, que acumula numerosas evidencias en contra de su existencia o su efectividad, es un campo realmente controvertido que no trataremos en este artículo. No obstante, los indicios sobre percepción subliminal y la posibilidad de que se generen respuestas emocionales sin percepción abren la vía a que dicho tipo de publicidad exista.
Los artículos sobre la «emoción sin atención» que han dado pie a este artículo son:
- Patrik Vuilleumier y S. Schwartz, «Modulation of visual perception by eye gaze direction in patients with spatial neglect and extintion», NeuroReport, 12 (2001), pp. 2101-2104.
- Patrik Vuilleumier y S. Schwartz, «Beware and be aware: capture of spatial attention by fear-related stimuli in neglect», NeuroReport, 12 (2001), pp. 1119-2122.
- Patrik Vuilleumier y S. Schwartz, «Emotional Facial Expresions Capture Attention», Neurology, 56 (2001), pp. 153-158.
- Beatrice de Gelder, Jean Vrooomen, G. Pourtois y Lawrence Weiskrantz, «Non-conscious recognition of affect in the absence of striate cortex», NeuroReport, 10 (1999), pp. 3759-3763.
La foto es de Hamed Saber.


