Un libro de texto sobre neuromarketing está planificado que salga a la venta para diciembre de 2010. Su título: “Neuromarketing”. El resto de datos: Zurawicki, Leon, Roth, Gerhard, Dicke, Ursula. 2010, Approx. 250 p., Hardcover. ISBN: 978-3-540-77828-8. Lo que más me gusta de los americanos es que no se cortan con el precio de los libros de texto: 79,95$.
Aún queda mucho para el neuromarketing sea un estándar en la investigación de mercados (todavía no hemos pasado la época de desilusión del ciclo de Gartner, estamos en plena fase de expectativas infladas).
Estamos en un momento crucial del desarrollo del mercado del neuromarketing. Los estándares se definirán ahora.
En marketing existe un concepto bien conocido denominado “Time to Market“. El “Time to Market” de un producto es el tiempo que tarda un producto desde que es concebido hasta que esta a la venta en el lineal. Es un concepto que ha manejado Apple con loable habilidad para conquistar el mercado de los reproductores mp3.
El neuromarketing es un campo polémico. Por una parte, ningún neurocientífico puede inferir lo que estás pensando exactamente en función de la activación de unos u otros centros cerebrales. Por otra parte, que un científico diga que sabe lo que estás pensando gracias a los datos de su maravillosa y carísima máquina de estudiar la mente es un billete seguro a los titulares de un medio de comunicación.
Las neurociencias también se están aplicando al cine. Concretamente al cine de terror. Si una de las aplicaciones más claras del neuromarketing era obtener insights para construir anuncios más eficaces (que conecten con las emociones de los receptores), parece lógico que el neurocine se aplique a obtener las reacciones emocionales que la película precisa en cada momento: miedo en las escenas de terror, agrado para “el bueno”, asco para “el malo”… No es nada que los directores de cine no estén haciendo ya, solo que ahora disponen de todo un soporte científico para tomar decisiones.
El video que podéis ver arriba es de las pruebas que está haciendo MindSign para el director Peter Kantz (dirigiendo Pop Skull). Con la ayuda de las neurociencias, Peter debería ser capaz de prever qué escenas funcionarán en la pantalla y cuáles no de un modo más preciso que hasta ahora.
Aparte de los propios consultores de neuromarketing, Kevin Randall (Movéo) resume en su artículo de Fast Company las principales empresas internacionales que realmente está utilizando neuromarketing hoy en día:
Microsoftestá utilizando el EEG para comprender las interacciones de los usuarios con los ordenadores, incluyendo sentimientos de “sorpresa, satisfacción y frustración.”
Frito-Lay ha estudiado los cerebros femeninos para intentar comprender como resultar más atractivo a las mujeres. Los resultados de los estudios mostraron que la compañía debería ignorar discursos relacionados con la “culpa” o con la ausencia de ella y utilizar asociaciones “saludables”.
Google levantó algún revuelo cuando destapó un acuerdo con MediaVest para realizar un estudio “biométrico” que midiera la efectividad de las sobreimpresiones de anuncios en videos de Toutube en comparación con e mecanismo de colocar el anuncio antes del video. Las sobreimpresiones fueron mucho más efectivas como se puede comprobar por la publicidad actual de TouTube.
Daimler utilizó investigación mediante fMRI para obtener información que pudiera utilizarse en una campaña que utilizaba los faros de coches para sugerir caras humana, lo que al parecer activaba los centros de recompensa del cerebro (creo que es este anuncio).
Kevin concluye el artículo señalando algunos de los principales problemas del neuromarketing (nosotros repasamos 7 retos actuales de esta técnica en varios artículos). Él destaca las reacciones negativas de las asociaciones de consumidores que consideran que los responsables de marketing utilizan el neuromarketing para venderles “mierda que no necesitan”, la dificultad que tiene extrapolar los datos obtenidos en experimentos de laboratorio a la vida real, el neuromarketing no se ha utilizado por el momento en el ámbito del B2B (presumiblmente porque las decisiones son más racionales) y el precio prohibitivo de los estudios de neuromarketing, que hace que muchas empresas no puedan permitírselos.
Disneyha realizado un estudio para tratar de averiguar las características de los anuncios online que influencian con mayor fuerza la conducta. ¿Por qué los internautas hacen click en determinados anuncios y en otros no? La efectividad de la publicidad online es una preocupación importante para muchas empresas y, aunque su misma naturaleza nos ofrece la posibilidad de cuantificarla prácticamente en tiempo real, para averiguar los porqués tenemos que ir más allá.
Disney ha acudido al neuromarketing. El New York Timespublica un interesante artículo sobre el tema. No obstante, para obtener algo más que un pequeño vistazo general a las conclusiones del estudio tendríamos que haber estado en la presentación privada que Disney realizó para 200 de sus clientes ayer 28 de Julio.
Los neurocientíficos tienen un lenguaje basado en términos médicos y zonas del cerebro (córtex frontal, córtex prefrontal, nucleus acumbens…). Habitualmente utilizan esos y otros términos relacionados con las metodologías de investigación para explicar los resultados de sus estudios. Tienen un lenguaje preciso y especializado.
La gente de marketing, por el contrario, quiere saber que es lo que piensan sus clientes sobre sus productos, sobre su nuevo anuncio o sobre su marca. No están tan interesados en las zonas del cerebro que intervienen o los detalles muy técnicos. No siempre tienen formación apropiada para distinguir los cambios de significado estadístico en los datos.
Uno de los principales problemas del neuromarketing se encuentra en la comunicación entre científicos y comunicadores. En el momento actual un comunicador tiene que aprender algunos términos de neurociencias para seguir a los científicos y los científicos necesitan hacer un esfuerzo para ofrecer información relevante a las preocupaciones de los comunicadores.
De hecho, los sistemas de visualización de los datos de los estudios (gráficas y animaciones) son uno de los secretos mejor guardados en el sector del neuromarketing. Quizá incluso más que los métodos de investigación, que en el fondo se van depurando en base a unos avances que son públicos para la comunidad científica. La expresión visual de los datos del estudio de neuromarketing es el punto de contacto que la entidad que financia una investigación tiene con el equipo que la realiza y, por lo tanto tienen una importancia capital en la capacidad de acceso al mercado de una consultora de neuromarketing. Dicho de otra manera, quien puede mostrar los resultados de sus análisis de manera más visual y atractiva tiene todos los boletos para convertirse en proveedor de servicios de neuromarketing.
Mejorar la comunicación científicos-comunicadores es uno de los retos más importantes que tienen el neuromarketing en la actualidad si quiere superar su condición de pequeño nicho especializado dentro del marketing y pasar a ser un elemento de trabajo habitual en todos los ámbitos de la disciplina.
Como consecuencia de los desacuerdos entre científicos, no existen estándares claros y aceptados en el sector del neuromarketing. Cuando encargas un estudio a una empresa concreta de neuromarketing, esa empresa utilizará su metodología propia para realizar el estudio. La metodología de cada epresa será un reflejo de los conceptos que maneje su equipo científico.
Las conclusiones, en general, quizá sean similares. Sin embargo, no se podrán comparar los resultados exactos con otros estudios de neuromarketing realizados por empresas distintas. No usarán la misma terminología, no medirán los mismos conceptos y cuando lo hagan, lo probable es que no manejen los mismos indicadores. La “emoción” de un informe no se puede comparar con la “emoción” de otros informes.
El sector del neuromarketing todavía debe establecer estándares (métodos de investigación, conceptos de investigación) que se puedan aplicar de manera general por las empresas e investigadores. Ésta es una de las mayores preocupaciones de los hombres de negocios presentes en las conferencias y charlas sobre el tema. No obstante, la competencia económica en el mercado hace que la colaboración no resulte fácil. Todos desdean tener la metodología perfecta para el neuromarketing y que su mecanismo de investigación se imponga. Y, claro, si pueden cobrar por ello mejor que mejor.